— De clientes a amigos, historia 04

— De clients a amics, història 04

Conocí a Sílvia, Pau y Mia hace unos años, en un mercado de Navidad en Gràcia. Entre risas, Pau me contó que Sílvia había soñado que me robaba un anillo y que lo había pasado fatal. Habían venido desde lejos para ver mis joyas en persona y enseguida conectamos.

Desde entonces, han venido a verme muchas veces: a Menorca, a Granollers y a Barcelona. Con el tiempo, se han convertido en amigos. He visto crecer a Mia y también a la familia, con la llegada de Max.

Esta primavera vinieron los cuatro a la Porxada de Granollers. Sílvia ya tiene muchísimas de mis joyas y Pau, por fin, se animó con su primer anillo de piedra. Aquel día, Mia se enamoró de un anillo con un cristal azul, pero todavía le quedaba un poco grande. Quedamos en que se lo guardaría hasta el verano.

Y así fue. Cuando vinieron a Ciutadella este verano, no pude resistirme a regalárselo: aquel anillo azul que, por fin, ya le quedaba bien.