Andrea me pidió un anillo para un momento muy especial que acababa de vivir.
Estaba esperando un hijo con su querido Ferran, y quería una joya que representara una tríada. Lo dejó en mis manos, y elegí el color azul, sabiendo que es una amante del mar, y añadí tres cuentas de plata, una por persona y alma de la nueva familia que acababan de formar.


