Las pendientes son el resultado de probar diferentes diseños y escuchar vuestras preferencias: los aros fueron los que más os cautivaron. Disponibles en dos tamaños —grandes (2 cm de diámetro) y pequeños (1,5 cm de diámetro)— y en plata de primera ley o con baño de oro de 1 micra, cada pareja es única.
Después de recoger los tesoros cerca del mar, llega el momento más especial: elegir a las parejas perfectas entre centenares de pequeñas mierdas. No es fácil, pero seguro que el resultado te gustará mucho. Cuando la luz del sol atraviesa los cristales, verás cómo brillan e iluminan tu cara, recordando la magia del mar y la esencia de la joyería contemporánea.
