Los pendientes Ponent son largos y elegantes, compuestos por una hilera de cristales redondos, pequeñas maravillas difíciles de encontrar. Por eso hacemos pocas piezas, y hay que aprovecharlas cuando aparecen, al igual que el viento de poniente, escaso y poco frecuente en Menorca. Con cada movimiento, los cristales bailan recordando la brisa marina y las olas, aportando vida y encanto. Cada pareja es única y elaborada a mano, una verdadera muestra de gozo inspirada en la naturaleza, diseñada para lucir con delicadeza y llevar un pedacito de mar y viento contigo.

